Episodios 2.1A & 2.1B
Entrevista con Lukas Avendaño, por Stephanie García, 28 de nov, 2020
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Stephanie: Compartimos la declaración pública de Lukas Avendaño, realizada el 5 de diciembre de 2020 a través de Rompeviento TV; tras el hallazgo del cuerpo sin vida de Bruno Alonso Avendaño. Siete días después de la entrevista realizada a Lukas para esta segunda temporada de nuestro podcast.
Lukas: Yo soy Lukas Avendaño, hermano de Bruno Alonso Avendaño, desaparecido el 10 de mayo de 2018 en Santo Domingo, Tehuantepec. Y dentro de todas las malas noticias que nos ha tocado comunicarles durante estos dos años y seis meses que hemos constantemente gestionado para la aparición de Bruno y el esclarecimiento de su desaparición, hoy por fin, dentro de todos estos dos años y medio de malas noticias; por fin podemos comunicarles que hemos logrado que Bruno Alonso Avendaño regrese a casa. Como en algún momento dijimos, quizás no de la manera en que esperábamos pero Bruno ha regresado a casa. Esa es la buena noticia, Y bueno, han sido dos años y medio de incansable gestión de una gran comunidad que nos ha acompañado, la comunidad local, la comunidad regional, la comunidad estatal, la comunidad nacional y las comunidad internacional. Todas aquellas personas que han tenido la atención de poner like, de compartir la publicación, o aquellos que se han tomado el tiempo para acompañarnos en las múltiples diligencias que hemos tenido que hacer a las tres instancias institucionales de procuración e impartición de justicia como como es la Vicefiscalía Regional del Istmo de Tehuantepec en su momento, la Unidad Especializada de Desaparición Forzada de la Fiscalía General del Estado de Oaxaca, y hoy mismo ante la Fiscalía General de la República; así com ante los diferentes organismos de derechos humanos como es la propia Defensoría de los Derechos Humanos de los Pueblos de Oaxaca y la Comisión Nacional de los Derechos Humanos; queremos decir que nuestra incansable búsqueda por el esclarecimiento de la desaparición de Bruno, no ha sido en vano, no ha sido inutil. Por fin, hemos logrado como esta comunidad local, nacional e internacional; lograr que él regrese a casa. Y esa es la buena noticia. Quizás la noticia no tan buena es que vamos a seguir gestionando, vamos a seguir impugnando, vamos a seguir exigiendo el esclarecimiento de este acto pluriofensivo, este delito pluriofensivo y de lesa humanidad como es la desaparición forzada. Porque seguimos diciendo, las personas no desaparecen por su voluntad, las personas son desaparecidas. Y por las condiciones en que se dio el hallazgo del cuerpo de Bruno, está más que documentado que no fue una desaparición circunstancial o una desaparición aislada, sino que tiene otras implicaciones. Y en ese sentido, yo quiero usar los medios de comunicación para exigir que así como en esa reunión que sostuvimos el 14 de mayo de 2018 en la Vicefiscalía Regional del Istmo de Tehuantepec, en donde en presencia del Vice Fiscal, el Fiscal y Jefe, el Ministerio Público, el entonces Agente Estatal de Investigación René Alavés Fernandez nos dijo que mi hermano andaba de fiesta y que incluso, se atrevió a decir que lo habían visto en una toreada en Santa Rosa de Lima; hoy que tenemos el cuerpo de Bruno, nuestra exigencia es para que estos funcionarios: el funcionario Mario Alberto Rodríguez Pérez, José Luis Miguel Cruz, Jorge Martínez Reyes y René Alavés Fernandez; voy a estar a la espera de esa explicación. ¿Por qué en su momento nos re-victimizaron diciendo que mi hermano estaba en una fiesta, que la habían visto en una fiesta, que tenían testigos presenciales que lo habían visto en una fiesta? Y cómo hoy, a dos años 6 meses después lo hemos recibido en casa sin vida. Esa es mi exigencia y nuestra exigencia no va a cesar en ningún momento de nuestra existencia, y vamos a estar impugnando en cada una de las instancias. Y también espero que este mensaje llegue a la Defensoría de los Derechos Humanos de los Pueblos de Oaxaca, proque desde el momento en que interpuse la queja de violación a los derechos humanos por parte de los funcionarios de la Fiscalía General del Estado de Oaxaca, el 1o de junio de 2018, hasta el día de hoy, ¡hasta el día de hoy!; siguen sin pronunciarse, siguen sin sentenciar o resolver esta queja. Y bueno, esta es mi exigencia y vamos a estar en esa exigencia hasta que tengamos una respuesta a nuestra demanda por esta violacion de los derechos humanos de Bruno en primera persona, de mi familia y de nuestra comunidad agraviada. Creemos que somos una familia agraviada como miles de familias en este país, y por lo tanto, el Estado Mexicano, hasta tanto sea incapaz de hacer valer el Estado de Derecho que tantas veces repite una y otra vez; nuestra exigencia va a ser en ese sentido. En que hagan valer el Estado de Derecho para las ciudadanas, para los ciudadanos de este agraviado país. Muchas gracias por todo su acompañamiento, muchas gracias por todo su apoyo, y seguramente vamos a seguir poniéndonos en comunicación con ustedes, seguramente vamos a estar informando de cómo el proceso va ir siguiendo su curso. Muchas gracias.
S: Bailarín, coreógrafo, poeta, actor, modelo, performance artist, antropólogo. Muxe performer, trans multidisciplinar. Lukas Avendaño es quizá el artista más importante de la comunidad Muxe. La poesía, la danza y la antropología son la herramienta que utiliza para enunciarse y expresarse. Su trabajo se ha presentado en Argentina, Colombia, Polonia, Canadá, Alemania, España, Guatemala, Suiza, USA, y Ecuador. Desde el 10 de mayo de 2018; su hermano Bruno desapareció de manera misteriosa en Tehuantepec, Oaxaca. Desde entonces, Lukas Avendaño se enfoca en su arte para denunciar la desaparición de su hermano tras haber agotado las instancias legales, los procesos burocráticos torpes, las protestas fallidas de un sistema de justicia Mexicano corrupto y disfuncional. Para Lukas, esclarecer los hechos de lo sucedido a Bruno Avendaño entre los actuales 61,637 desaparecidos en México es una utopía.
S: ¡Hola, Lukas! Bienvenido a esta serie de entrevistas con artistas de arte contemporáneo, ‘Aquí & Allá’. Estamos muy contentos de que aceptaras esta invitación. Antes de empezar quisiera preguntarte, ¿en dónde andas y cómo te encuentras el día de hoy?
L: ¡Hola, Stephanie! Gracias por la invitación, gracias por la oportunidad de poder dirigirme a sus públicos y a la audiencia. Estoy bien, estoy aquí en casa, en Tehuantepec, Oaxaca -casa de mi madre-, y bueno desde aquí estamos conectándonos por medio de esta plataforma digital-virtual. Y bueno, aquí voy a estar.
S: Muy bien, muchas gracias. Cuéntanos un poco, en tus propias palabras, ¿quién es Lukas Avendaño?
L: ¿Quién es Lukas Avendaño? Ayy, pues últimamente he venido intentando definir quién es Lukas Avendaño. O cuando menos, aproximarme a quien es Lukas Avendaño. Y he llegado a la conclusión que Lukas Avendaño es una invención, una suerte de quimera, como en esa definición que se hace, este monstruo lleno de contradicciones y que no termina de acabarse en su construcción y en su definición. Yo creo que eso es porque constantemente estoy transitando, soy una vida e identidad en tránsito, ‘transístmico’ digo yo. Soy de la región del Istmo y ya en un momento se habló del ferrocarril transístmico, ahorita se habla del del proyecto multimodal transístmico y -bueno-, ya que estas reformas estructurales al estado hablan de lo Transístmico pues yo también estoy entonces, también soy un ‘trans’, si, ‘trans local’. Pues si, eso diría ahorita como tratando de decir quién es Lukas, pues soy una invención que dentro de esta invención, dentro de esta quimera, creo que intento comunicarme a partir de lo que hago en la escena por medio de mi cuerpo, por medio de mi palabra, por medio de mi estar, y bueno, eso.
S: Dime una cosa, dices que tú estás en Tehuantepec pero, ¿esa es tu ciudad, la ciudad donde tú naciste?
L: Si, ehh, yo nací en Santo Domingo, Tehuantepec. Aquí nací, aquí crecí hasta los 18 años cuando tuve que salir para irme a estudiar fuera, y bueno -desde el 2011- estoy aquí otra vez ya instalado hasta morir creo yo. Je, je, je.
S: Oye y ¿cómo es que tú llegas a las artes?
L: ¿Cómo llego? Bueno, eeeeh, yo creo que en relación a la concepción de las artes, hay como realidades paralelas: hay un arte institucionalizada, hay un arte sistematizada, hay un arte que se encuentra dentro de las curriculas de la universidades. Ese es un tipo de arte, hay otro arte que existe, ehh, que existe paralelo pero no es tan visible, como eso que se conceptualiza como arte que son, ehh, desde las vivencias y desde las ceremonias, desde los actos de representación que tienen en los pueblos originarios. Yo diría que esa fue mi aproximación. Es decir que una de las imágenes que frecuentemente vienen a mi cabeza es cuando mi abuela me llevaba a persignarme antes de dormirme, frente al altar de sus santos y como no había luz había una veladora que, en la medida en que proyectaba mi sombra hacia el techo o hacia las paredes de la casa; me hacía imaginar cosas. Entonces creo que esas aproximaciones son como una suerte de las experiencias que vive la gente que se dedica a la iluminación de la escena, ¿no? Yo sin saber que me estaba aproximando a eso. Los otros son los olores, ¿no? los colores con que se adornan, ehh, ciertos acontecimientos familiares, ciertos acontecimientos comunitarios, la tradición oral, ¿no? Todo eso, es decir, eso que yo te estoy diciendo como tradición oral, cuando te cuentan adivinanzas, cuando te cuentan historias, cuando te cuentan leyendas, cuando te cuentan anécdotas, uno no imagina que en otros contextos es considerado poesía, literatura, etc. ¿no? Entonces, toda esa experiencia yo creo que forjó en mí un código de emociones que cuando me encuentro accidentalmente con el espacio de las artes ya institucionalizados o sistematizadas, me doy cuenta que, ehh, me conmueve, que me mueve y entonces empiezo a echar mano a esa memoria que yo le llamo ‘arqueología de la memoria’, para entonces; todo eso que yo había vivido de niño en mi infancia poderlo codificar de tal suerte que ahora pudiera ponerlo en una escena con toda o con el mayor recurso escenotécnico que es que la escena misma te provee como la iluminación, como el sonido, como es la utilería, como es la escenografía. Bueno, todo eso se va remasterizando, y entonces eso… Pero yo, realmente, creo que no es que yo quisiera dedicarme a la escena, si no que más bien había ciertos acontecimientos en mi vida de los que yo quería hablar. Creo que la escena me permitió precisamente, hablar de esos temas que yo quería hablar y del cómo quería hablar. Así fue como llegué a la escena y bueno, terminé la universidad en el 2005 y ehh, no fue sino hasta el 2015 que mi trabajo apenas empezó a conocerse.
S: ¿A dónde te fuiste a estudiar? ¿Por qué te saliste de tu ciudad natal? ¿A dónde te fuiste a estudiar y qué te fuiste a estudiar?
L: Eh, yo terminé la preparatoria aquí en Tehuantepec y después me fui a estudiar a la Facultad de Derecho en la ciudad de Oaxaca. Tehuantepec está a seis horas de Oaxaca, y solo estuve un año en la Facultad de Derecho porque realmente no encontré respuestas a mis interrogantes y no encontré soluciones a mis problemáticas. De ahí que después decidí cambiarme de carrera y cambiarme de universidad. Después me fui a Xalapa, Veracruz. Ahorita lo platico así como que si fuera “Aaaaay, decidí cambiar de carrera, y cambiar de universidad, y cambiar de ciudad, y cambiar de estado”; como si fuera muy fácil. Pero cuando alguien no ha salido de su estado… Yo salí del Istmo, de la Región del Istmo de Tehuantepec, solamente para irme a estudiar a Oaxaca y entonces todo lo demás era como muy monstruoso, era desconocido. Y bueno, aparte pues todo lo que se hace, aunque son Universidades públicas, hay que pasar por una serie de procesos, ¿no? Administrativos, el examen de admisión, bueno, la ficha, el examen de admisión, hay que irse a inscribir en tiempo y forma, y bueno todo lo demás que conlleva. Entonces, yo después me fui a estudiar a Xalapa, Veracruz. A la Universidad Veracruzana. Antropología, ese era mi objetivo y bueno, llegué a la Facultad de Antropología ya inscrito, me encuentro con la unidad de artes y realmente me, fue una, un cambio de 90 grados en mí, en mi manera de conducirme en la vida. Y después de dos años de estar en la facultad de Antropología, yo me inscribo, bueno, solicito mi ficha en la Facultad de Danza, presento mi examen, me aceptan, me inscribo y entonces empiezo a cursar estudios de danza.
S: A-ha Ok. Sí, sí, eso tiene mucho sentido. Yo pienso que en tu caso lo que realmente yo admiro, y me gusta mucho es cómo valoras tus orígenes y cómo reflejas eso en la escena porque eso le da una autenticidad muy particular que la verdad, difícilmente encuentro en otras puestas en escena. Antes de ir como a ese punto, me gustaría -tú ya nos hablaste un poco de eso-, pero me gustaría que nos compartieras, ¿qué temas te gusta abordar en tus trabajos?¿Por qué son importantes? Y ¿Cómo es tu proceso para ponerlos en escena?
L: Este, bueno, primero yo creo que no es un asunto de gustos, si no es un asunto de necesidad. Creo que hay más -básicamente-, hay una necesidad -considero yo-, de hablar de estos temas que son necesarios, son urgentes, son vitales para mí y en esa medida es como los hago cuerpo, y de esa medida es como empiezo el proceso de sistematización -porque hasta decir investigación, es como, o sea si esas historias están marcadas en tu cuerpo, en tu memoria, en tu historia familiar entonces, no hace falta mucho investigar solamente hay que sistematizar ¿no?, un poquito-. Y a partir de eso, pues, se resuelven las piezas que propongo. Y las temáticas que, las que me cruzan, ehh, pues es etnicidad, es género, sexualidad, migración y bueno ahora después del 10 de mayo del 2018, pues ahora puedo decir que también la desaparición forzada, ¿sí?.
S: A-ha, si, entiendo. Sí. Me gustaría mucho hablar acerca, casi, casi de todo en realidad. Entonces, tú encontraste en la antropología esas respuestas. Fue una carrera que, encontrarte con la Facultad de Artes a través de la misma universidad, ¿eso fue clave para ti?, ¿para decir “de aquí soy”, “mi forma de expresar es esta y así lo voy a hacer porque considero que estos temas puedo irlos desarrollando de esta manera?”
L: Si, pasar por la Facultad de Antropología fue, yo creo que me dio las herramientas para… primeramente para tener una lectura de mí mismo, de mi cultura, de mi origen. Ehh, digo, la premisa dentro de la antropología clásica es el conocimiento del otro, de la otredad. Pero cuando esa otredad, cuando ese otro es uno mismo, este, y que no está dispuesto a renunciar a esa mismidad; entonces me permitió -digamos que las herramientas antropológicas-, me permitió comprenderme, entenderme, asimilarme. Y ahora había que dar el otro paso, ¿cómo hablar de mí?, ¿cómo hablar de esa otro mismidad sin que la la ‘ciencia antropológica’ -encomillado-, dijera que estoy contaminando el dato?, ya que hay incluso dentro de la antropología, hay un área que se llama ehh, ehh, etno-… etno-… etno-… antropología… ¡Perdón!, no. Se llama, se llama antago-…, etno…. antropología… una cosa que mezcla antropología y el psicoanálisis. No tengo la palabra ahorita. Entonces, en este ejercicio hay una, una, pues un término que se llama transferencia. Es cuando -se supone que es uno de los males de los antropólogos-, que cuando llegan al lugar en donde se van a encontrar con el objeto de estudio, pasan por esta fase de transferencia en donde de repente empiezan a sentir la problemática del objeto de estudio y se empiezan a identificar, y se empiezan a involucrar más allá de lo que deberían de hacerlo ¿no? Encomillado, porque precisamente dentro de esta mirada clásica de la antropología, este, tú no puedes cambiar casi, casi como el curso de la historia de tus objetos de estudio porque hasta les llaman así, no son sujetos de estudio, no son sujetos de historia, son objetos de estudio. Entonces, como no filtrarme en esa transferencia de la otredad a la mismidad. Y entonces fue cuando yo encuentro, me encuentro con la unidad de artes y encuentro pues, que hay otras expresiones como la plástica, el teatro, la danza, la música; y me doy cuenta que esas personas que están en esa facultad, en esa unidad de artes, en esas facultades; pues ellos no, no tienen temor de padecer la transferencia, ¡pues no!, ellos hablan desde la emoción, hablan desde los recuerdos, hablan… Y entonces, ehh, creo que fue una manera deliberada de mi parte decir -o tal vez hasta inconsciente decir-: “Sí, yo quiero vivir eso porque es de lo que quiero hablar sin que se me acuse de que no estoy haciendo antropología, sino que estoy haciendo artes y por lo tanto me es permitido hablar de estos temas de los que quiero hablar, y el cómo los quiero hablar.” Entonces fue así como yo, este, creo que decido ingresar en la Facultad de Artes. Sobre todo porque en esta fase de estudiante de antropología, ehh, yo ya hacía cosas en la calle ¿no? Pero no era estudiante de artes entonces, era como una, no era legítimo digamos a la comunidad de estudiantes de artes ¿no? Era un ilegítimo y era un poco como este asunto de la ‘bastardía’ que sucede en las familias decir. Por ejemplo, mi padre no conoció a su padre y todo el tiempo vivió con la, con el estigma de que era bastardo, de que no tenía padre, de que era huérfano y por lo tanto no tenía oportunidad de ir a la escuela ¿no?, porque él no tenía padre, había nacido sin padre. Entonces yo creo que como un ejercicio como de, de, de auto sanación -no lo sé-, yo no quería encontrarme esa bastardía, yo no quería ser el bastardo que hace cosas de poesía, cosas de danza, cosas de teatro en la calle. Si no paso por esa formación del ser artista -y entonces, yo creo que de una manera inconsciente yo deliberadamente busqué estar en esa comunidad artística para entonces encontrar no solamente la legalidad, si no también la legitimidad-. Aunque ahora a posteriori, me doy cuenta que en ese momento tampoco tenía esta reflexión, entonces me parecía pertinente hacerlo y bueno, ya que logré estar en la unidad de artes, ya que pasé por este proceso de formación; pues también sé que adquirí otras nuevas herramientas para hacer efectivo lo que yo quería comunicar para, porque era al final de cuentas lo que a mí me interesa: comunicar con quien me ve, con quien me escucha, con quien platica conmigo, con quien se aproxima, con quien convivo cotidianamente o extra cotidianamente; y en esa comunicación dije, casi casi como retomando estos, estas frases de la creadora de la danza moderna norteamericana Martha Graham cuando dice que el gesto no miente ¿no? Entonces precisamente si, la antropología me entrenó para, para la, para pulir estos, estos conceptos. Entonces creo que el proceso de formación en la danza me entrenó para pulir el gesto y la, y la especialización del gesto y entonces de ahí que pueda hacer tanto intervenciones con gesto o intervenciones incluso, solamente de como ejercicios meramente de estética. Entonces, yo creo que también fue bueno haber pasado por ese proceso de entrenamiento, de conocimiento de aprendizaje y bueno así, así es como yo ahora puedo decir que lo que hago, lo hago con esas, sin desconocimiento de, de esas formaciones o de esas disciplinas, o de esos marcos conceptuales, o de esos marcos epistemológicos, o de esas currículas universitarias. Porque hasta eso se tiene ¿no?, de repente hay personas que, ehh, hacen ciertas cosas pero como precisamente… seguramente si yo no hubiera ido a la, a la escuela, quizás seguiría haciendo esto pero como con un gran bagaje de desconocimiento. Pero ahora puedo hacerlo con esa misma simplicidad -si se quiere entender de esa manera-, pero lo hago no porque no pueda hacerlo de otra manera, porque quiero hacerlo de esta otra manera, es decir; no lo hago de esa manera porque no tenga otra opción, ¿no? Lo hago porque quiero hacerlo de esta manera y no es porque no tenga otra opción, porque si tengo otras opciones pero justamente para comunicar lo que quiero comunicar, para incidir en quien quiero incidir, quiero hacerlo de esta manera y es por eso como lo planteo en la escena o cuando tengo que hacer una aparición, pues ¿no?
S: Me parece hermoso como lo defines. Reflexionaba cuando te escuchaba “el hacerlo porque quiero hacerlo, porque tengo las opciones de hacerlo” y no porque no pueda, sino porque quiero; es este poder ¿no? de crear. Como ello empodera al artista, ehh, y cómo sus medios y lenguajes que elige para expresarse es realmente como una acción empoderadora, me parece muy bello. Si tuvieras que definirte, ¿tú eres un artista multidisciplinario, interdisciplinario, un artista del performance?, o ¿tú prefieres… No…? ¿sabes?, “yo no quiero etiquetas, yo simplemente hago lo que hago.”
L: Eh, pues bueno, principalmente, eeeh, yo creo que ahora puedo decir que lo que hago tiene un acabado más para el espacio ex profeso para la escena, es decir, que tiene requerimientos mínimos de escenotecnia ¿no? Pero gran parte te decía, yo terminé en el 2005 la universidad y no fue hasta el 2015, o sea 10 años después que me encuentro por primera vez en un espacio con las características ex profesas para la escena. O sea, pasaron 10 años entonces en ese inter, pues lo que hacía, lo hacía en la calle, lo hacía en el parque, lo hacía en las plazas públicas, ahh, lo hacía en el servicio de transporte público. Y en ese sentido, sabía que no tenía otra cosa más que mi cuerpo, más que mi voz, más que mi estar, no había audio, no había un tercera llamada para que las personas guardaran silencio y pusieran su teléfono en modalidad vibratoria, no había iluminación, no había… si acaso había humo, era el humo propio de los escapes de, de, de los, de los automóviles pues ¿no? Entonces y en ese sentido, me di cuenta que lo que yo tenía que plantear en la escena tenía que plantearse de tal manera que todo lo que interviniera, tuviera yo la capacidad de resolverlo con los recursos que yo tenía y aquello que pudiera presentar como una, como una, una limitante; pudiera yo retomarlo y pudiera funcionar a mi favor. Entonces, ehh, eso yo creo que me entrenó para no, no para decirme “eres un artista multidisciplinario”, sino más bien me entrenó para decirme: “lo importante es que la gente me vea, lo importante es que la gente me escuche y voy a echar mano de todo cuanto me sea posible para lograr ese objetivo, para ser visto, para ser escuchado”. Y entonces es así como surgen las piezas a poste… Porque de hecho, cada una de las piezas han nacido en esas circunstancias y digo, cuando ya estoy en un espacio ex profeso pues ya, ehh, sí, con esta claridad pues, retomo y los recursos que la escenotecnia me facilita y bueno y se conv, y se vuelve otra cosa ¿no?, para que cumpla su función pues, ¿no?, en la escena. Entonces, pero no, no, no, no me considero, en ningún momento pasó en mi cabeza que yo estaba haciendo, ehh, escena expandida o que estaba yo rompiendo la cuarta pared, o estaba, ehh, siendo un artista multidisciplinario transdisciplinario este, etcétera, ¿no? Simplemente eran, son las condiciones bajo las cuales yo tenía que salir a la calle a presentar mi trabajo y, ehh, no quería regresar a casa pensando en que no lo logré, ¿no? Por ejemplo, solo para mencionar un ejemplo: cuando yo estaba en la Facultad de Danza, teníamos entre la currícula llevar ballet clásico, ¿no?, y entonces teníamos la fortuna de tener una suela con duela, espejo, el maestro que todo el tiempo estaba con el piano, pero ehh, y que las maestras insistentes constantemente en decir es que el, el empeine tiene que ser como un guante, este, y todo el tiempo me pasaba horas viéndome el empeine y regresaba a la a la casa de mi madre, y me iba a cuidar borregos, y me iba a sembrar maíz, y entonces yo decía: “¿para qué sirve estar especializando el gesto del empeine si llego a casa a cuidar borregos, a, a sembrar maíz?” Digo, me parecía más trascendente sembrar maíz que, que estar estirando el empeine. Y entonces yo entré en una, como en una, ehh, en una crisis vocacional y, y estando aquí en Tehuantepec yo decido, me pregunto si realmente servía para algo para lo que yo estaba formándome, o no servía para nada. Y entonces decido ir al Cerezo -que es el Centro de Rehabilitación-, este, aquí en Tehuantepec, es la cárcel pues ¿no? Y decido ir a presentar una, una pieza. Entonces ahí, pues lo único era un patio y lo único que le pedí a la gente que eran internos, presos, que me ayudaran con una cubeta y una cubeta roja. Por cierto, que le hicieron un hueco y entonces le metieron un foco adentro y ya, ese fue mi recurso de iluminación. Entonces, cuando yo aparezco, ehh, la indicación era muy breve: “yo voy a salir de la celda, me coloco bajo el foco y ya que me coloqué bajo el foco, ustedes lo prenden”. Y entonces así fue, entonces lo hicieron, cuando yo aparezco, ehh, y me coloco bajo el foco, todavía no había anochecido, era un poquito claro y pues el público se empezó a reír y entonces yo no entendía, o sea yo no estaba haciendo nada, solo estaba parado con los ojos cerrados y la gente se estaba riendo. Y entonces, ehh, después prendieron el foco y se fue haciendo un silencio y entonces al final terminé la intervención, y había una fila de internas e internos porque es una cárcel mixta y que me abrazaban y que me agradecían, y bueno, yo creo que eso fue determinante para volv, decidir regresar a la Facultad y decidir, ehh, decidir hasta el día de hoy dedicarme a lo que me dedico, a la escena pues, ¿no? Sí creo que sí vale la pena intentar, ehh, intentar que el empeine sea como un guante (risas).
S: Ja,ja,ja, me encanta.
L: Sí y así.
S: ¡Wow! ¡Qué maravilla! Lukas, ehh, hace poco tuvimos la fortuna de trabajar en la virtualidad y en uno de los materiales de prensa que nos enviaron, ehh, dice: “Lukas Avendaño es quizá el artista más importante de la comunidad Muxe.” Tú eres Muxe.
L: Dicen. Ja,ja,ja.
S: Dicen… (risas) ¿Puedes contarnos un poco más para aquellos que no saben qué significa ser Muxe?
L: Ehh, Sí, bueno este de, tenemos que primero que partir que, ehh, antes del contacto peninsular, o sea antes de 1521 con lo que hoy conocemos como Continente Americano pues había una serie de, serie de formas de de vivir y dentro de esas formas de vivir pues estaba la sexualidad y estaba la identidad de género ¿no? Este, no es que, ¡ahh!, ahorita recién se, ehh, haya descubierto, se esté legislando, se esté inventando esto que incluso algunos llegan a hablar de la dictadura de la ideología del género, ¿no? … Ya habían unas prácticas que fueron, pues fueron, fueron, ehh, invisibilizadas cuando no, fueron, de, pues fueron calladas y estas identidades tuvieron que buscar las formas de cómo sobrevivir. Digo este, precisamente en las primeras naciones en Norteamérica, Canadá, Alaska, Estados Unidos, este, aún se habla del Two Spirit, aún se habla del…. ehh, y cuando uno revisa documentos de estos colonizadores que llegaron a estas tierras, hablan del Berdache ¿no? Entre algunos nativos norteamericanos y canadienses se habla del Manitu, este, del Dos espíritus. Entonces vamos viendo que es, era una práctica, un ecosistema cultural en donde estas identidades no estaban, no estaban excluidas como pasó después, con con la instauración de la ideología del género, del cristianismo ¿no?, porque ese si era ideología de género. Entonces, ehh, y lo mismo así como pasó con estas identidades pues pasó con lo que es México, lo que hoy es México, lo que es, lo que hoy se conoce como Centroamérica y Sudamérica, este, por ejemplo, en Ecuador que me tocó visitar a Ecuador, en Guayaquil hay una expresión para estas identidades que le llaman: Los hombres enchaquirados y esta expresión viene del siglo diecisiete precisamente porque cuando llegan estos, ehh, estos estos peninsulares, pues se encuentran que hay una identidad en donde son estas personas que tienen aparatos reproductores masculinos pero que gustan adornarse como mujeres. Dicen, ¿no?, les gusta ponerse collares de cuentas, de coral, este y así, entonces les llamaron los hombres enchaquirados y bueno, así como estas identidades pues en México específicamente en la región del Istmo de Tehuantepec, entre los Zapotecas de la región del Istmo de Tehuantepec. Porque hay Zapotecos de valles centrales, hay Zapotecos de la Sierra Sur, hay Zapotecos de la Sierra Norte. Pero específicamente entre los Zapotecos de la región del Istmo de Tehuantepec, pues existe esta identidad que fueron renombrados como Muxe ¿no?, que son personas nacidas dotadas de aparatos reproductores masculinos, es decir; pene y testículo pero que socialmente o culturalmente, ehh, escapan de la escrupulosa mirada de la heteronorma, y entonces, ehh, ehh, y, y emprenden un, ehh, no solamente una identidad sino también una práctica social, cultural, sensual, sexual, afectiva ¿no?; que disiente de la heteronorma y a esto, a estas personas se les ha llamado como Muxe, y ya el ecosistema cultural total, es decir; que involucran a todos es que se le nombra como Muxeidad.
S: ¿Qué significa para ti, no solo como artista pero como individuo que es parte de una sociedad que tiene ciertas, como tú dices, estas normas de cómo es en este presente -no solo en tu entorno inmediato que es donde vives, sino cuando sales un tanto de tu ciudad, de tu estado, como del país a, a compartir tu arte-, qué significa ser Muxe en este tiempo presente?
L: Eeh ¿qué significa? Pues en mi localidad pues yo no noto un trato diferenciado. Es decir, yo regreso y cuando le preguntan a mi mamá, que a qué me dedico, ella dice pues “él pone bailables”, ¿no? Digo, y como el poner bailables es una cosa muy recurrente digo, cuando uno va a la escuela, al kínder, a la primaria, a la secundaria en los festivales que se hacen, en los festivales escolares pues uno siempre participa en bailables. Entonces no parece descabellado que, que ella cuando lo sintetiza en decir pues eso, “él pone bailables”. Y de ahí que haya quienes se me acercan para que, y me invitan para poner un vals de 15 años ¿no? Como tú sabrás, en México es muy solicitado ¿no? Cuando las mujeres cumplen 15 años, se les hace una fastuosa fiesta, digo, en proporción a las posibilidades familiares ¿no? Entonces, pero el vals de 15 años es una cosa que, que, que que que debe de estar desde la práctica cultural local. Entonces, ehh, pues yo soy eso, sin mayor pretensión y creo que las nuevas generaciones que tienen acceso al internet es que de repente me dicen “te vi en YouTube o te vi en Facebook, o te vi…”. Y yo les digo: “pues sí”, y entonces me dicen: “y eso, ¿en dónde fue?” Y ya les digo: “Ah pues fue en tal lugar”, y entonces me dicen: “¿a poco si vas?”, y ya les digo: “pues si”, y ya y me hacen preguntas ¿no? Pero creo que también es como muy lejano, como que, como precisamente lo que yo creo que también estas nuevas generaciones han entendido el poder de generar ficción en la internet, ¿no? Porque a muchos de ellos cuando, cuando me mandan invitación que los acepte como amigos, pues veo que ponen una foto en donde han estado en una fiesta y están bañados, y están cambiados, y tienen su ropita linda ¿no? Y entonces se ven diferentes a como los veo en el pueblo. Entonces digo, pues yo creo que también de cierta manera ellos piensan que lo que pasa en la red pues es ficción y este, aparte pues eso yo, yo me pienso, me pienso cuando era niño iba a la secundaria y era parte de las materias las clases de inglés y para mi Estados Unidos este, no, no aparecía en mi cabeza. Era un lugar que no existía, un lugar extraño. Aparte decía “yo nunca voy a ir. ¿Para qué quiero hablar inglés? ¿Para qué quiero aprender inglés?” Tan así, que culturalmente había una resistencia pues pasaban todos con 6 y ya, y tan así que hasta el día de hoy mi inglés sigue siendo súper básico; pero hasta cuando me veo en una necesidad ya real directa de que, de que la gente solo se comunica en ingles digo “¡Ay, diablos! ¡Hubiera yo puesto un poquito de atención!” Pero bueno, yo creo que los chicos así mismo los que están en la secundaria o en las telesecundarias, en los tele bachilleratos, aquí en los pueblos cercanos; pasan por esa misma, por esa misma incredulidad con relación a lo que el mundo está evo, revolucionando pues. ¿No? Y entonces yo creo, no, no, no creo que me vean, los únicos que sí creo pueden dimensionar son algunos… Hay un pueblo cercano que se llama Mixtequilla y que es la banda de música con la que generalmente cola, hacemos colaboraciones tanto en la región, como en el estado -incluso en la Ciudad de México-. Y son los que más o menos dimensionan, ehh, lo que hago y lo que dicen que soy fuera del pueblo, pues porque cuando salimos fuera pues me dicen “maestro” y pues todos dicen “maestro, maestro por acá” y aquí en el pueblo pues soy “El Poncho”, ¿no? O lo más que me dicen pues es Lukas, pero no es el maestro, no soy el artista, no soy el performer. Y bueno, y quizás en el argot y en el ambiente cultural decir “Muxe” tiene otras implicaciones. Pero en el contexto local decir Muxe es el que, es la persona con la que tengo la posibilidad de desfogarme eróticamente y ya pues. No, no tiene mayor trascendencia, ¿no? Entonces, pues eso.
(corte audio Parte 1)
Comienza audio Parte 2
S: Oye, y por ejemplo: hablando ya no nada más de tu localidad… Sabemos que México es un país multidiverso, multicultural; pero enfrentamos esta, pues sí, efectos de la Colonización, esta visión de tratar de homogeneizar nuestras culturas y nuestro, ehh, lenguaje y con la idea de construir una nación en cierta forma sí sucedió. No se pudo el deseo de los colonizadores de acabar con, con las civilizaciones y culturas que estaban antes, si hubo una homogeneización y creo que ha causado crisis de identidad. Somos una nación con raíces indígenas pero nos enfrentamos a temas de discriminación y de negación de nuestros orígenes. ¿Cómo se vive? Y ¿Cómo has tú experimentado…? Tal vez no dentro, pero no sé… si fuera, ¿no?, este tema de la discriminación. O de preguntarte a ti mismo en algún momento decir… o ¿de sentirte no orgulloso de ser quien eres, o de dónde vienes?
L: Este, eh, es que no, no tanto como, no tanto como la palabra orgullo, ¿no? Eh, pero si, si me, me daba cuenta que sí había cierta desventaja de, de ser como soy, de verme como me veo, y sobre todo de tener esta, este deseo, y esta añoranza, y esta necedad de seguir, ehh, de seguir trayendo al presente mí, mi arqueología de la memoria pues. Y esto lo digo porque, ehh, cuando yo estudiaba en Xalapa, Veracruz; y cada vez que me iba a Xalapa -de Tehuantepec a Xalapa-; este, era inevitable que subía dos o tres veces migración en el autobús y era inevitable que cada vez que subiera me pidiera que me identificara, este, me interrogaban. Y aunque yo trataba de responder eficientemente, siempre había otra pregunta más que hacerme, siempre estaba puesto en duda lo que yo estaba diciendo, ¿no? Entonces, eeeeh, como me pasaba en Estados Unidos cuando ingresaba yo por vía aérea, ¿no? Tan así, que después decidí yo solo entrar por vía terrestre. Había menos, menos, menos, ahh, menos trabas para ingresar a Estados Unidos. Entonces, ehh, me daba cuenta que, que sí, que habían ciertas condiciones en las cuales yo no estaba, y que me daba cuenta que entonces había un gran sector de la población que pasaban por estas mismas, por estos mismos filtros en el mismo México. Y bueno, pero que desafortunadamente como muchos de estos sectores no tenían, no han tenido, porque sigue habiendo un sector que todavía no ha tenido acceso a la educación, este, y que todo el tiempo se les ha dicho que tienen cara de molcajete, “cara de ídolo”, “traen el nopal en la frente”, este, “cabeza de jabalí”, etcétera, ¿no? Es recu, entonces quizás a ellos no tuvieron la fortuna de tener un papá como el mío, si no talvez hasta los alentaron a que, precisamente tenían que estudiar para ser alguien en la vida, que tenían que abandonar el pueblo para ser alguien en la vida, que no tenían que regresar al pueblo porque si regresaban al pueblo, iban a regresar como fracasados, fracasadas, etc. Entonces cuando digo, ehh, quizás no todos tuvieron la fortuna de tener un padre como el mío, lo digo porque mi padre que era aficionado al box, y yo creo que también él vivió por este asunto de la bastardía, del ser hijo ilegitimo, de ser huérfano; pues vivió mucha discriminación y muchas limitantes no, no se diga, por ser indio, era, parecía que ser bastardo es más pesado que ser indio pues, ¿no? Entonces, ehh, yo creo que de alguna manera él, él veía que no quería que nosotros pasáramos por esas situaciones de discriminación y dentro de su afición al box, cuando él me ponía los guantes -nosotros somos cinco varones-, y bueno, y los vecinitos y los primos que llegaban a boxear al, al patio de la casa y cuando a mí me ponía el, los guantes de box… yo ya de por si empezaba a llorar porque no me gustaba pelear, porque no quería que me pegaran, porque no quería pegarle a nadie y entonces él me decía: “no porque dejes de pelear, te van a dejar de pegar”, o “no porque dejes de pelear, te va, te va a doler menos, o sea, tienes que pelear”. Entonces, yo creo que de alguna u otra manera, él me estaba entrenando para pelear. Entonces, cuando me voy encontrando con esta serie de situaciones de discriminación, intento como darles la vuelta, intento como, eeeeeh, no confrontar en tanto las condiciones no me sean favorables. Porque sé que voy a perder. Y entonces, pero cuando sé que las condiciones son favorables, o puedo generar que las condiciones me sean favorables; entonces sí, este, saco las uñas y voy pues, y digo, si voy a pelear. Y entonces todos esos procesos pues, pues yo pasé, y ahora que regreso al pueblo y que los chicos, ehh, sobre todos jóvenes me dicen: “Oye, ¿por qué si viajas tanto, no te traes unos tenis chingones, unos pantalones chingones, un reloj chingón, una playera chingona, una gorra chingona?” ¿No? Porque también entonces me doy cuenta que, yo soy una persona que, y creo que es parte de la incredulidad que tienen hacia mí que realmente voy a esos lugares míticos pues… Porque no regreso con la maleta chingona, el portafolio chingón o no tengo el carro que, que la gente espera que, si eres en verdad, eres exitoso profesionalmente, que realmente te va bien, pues mínimo debes de tener un cochecito. Y como no lo tengo, entonces siempre está en tela de juicio. Pero también me doy cuenta que tengo una responsabilidad para con ellos porque me doy cuenta que al final, en estos, en estos casos por lo que hago, a lo que me dedico, a donde voy -quieras o no-, si regreso al pueblo con ese, con ese teléfono chingón, con ese iPhone dicen ellos: “ya salió el último modelo del iPhone y tú sigues teniendo un cacahuate”, ¿no?, “sigues sin tener WhatsApp”. Entonces me doy cuenta que genero opinión, genero deseos y genero aspiraciones; y que no, no necesariamente eso está vinculado con un auto reconocimiento y una aceptación digno de su vida y de su existencia, y de su historia familiar. Y entonces prefiero renunciar a esas cosas chingonas que ellos le llaman porque aparte, también sé que si yo lo hago; de alguna u otra manera se vuelve un deseo aspiracional de otros. Y seguramente ellos, ehh, y que ahora desafortunadamente ya hay otras maneras de acceder a estos objetos chingones, ¿no? Y que, y que el narcotráfico, y que la violencia está a la vuelta de mi casa pues, ¿no? Y yo no quisiera que por traer unos tenis chingones se vuelva un objeto aspiracional de mis vecinos. Y entonces como ellos no pueden viajar a estos países, o no tienen las posibilidades en este momento de viajar a estos países, o de ganar lo que se supone que Lukas gana; entonces tengan otras posibilidades que, que le ofrezca el narcotráfico, que le ofrezca la violencia, que le ofrezca la delincuencia para entonces igualar los tenis chingones que trae Lukas Avendaño. Y pues no, y entonces yo creo que es una manera de responsabilidad mía, de conducirme con esa sobriedad, con esa simplicidad, con esa, eeeh, ellos dicen, ehh, unos dicen “humildad” -los que son de afuera-, pero los de acá le llaman pobreza, ¿no? Con esa pobreza ahí, en chanclas, en unos ‘shores’ viejos, y una playera, y todo despeinado anda por el pueblo, ¿no? Entonces este, pues prefiero, prefiero pagar el costo de no, de, de no tener el reconocimiento en mi localidad, del artista famoso; que pagar el costo de sentirme responsable de que estoy llevando a un callejón sin salida, o estoy llevando al borde del precipicio a las niñas, a los niños que se me acercan, o que quieren imitar al Lukas Avendaño famoso. No. Prefiero que, que, que se avergüencen de mí en este momento, a que digan… Si, porque al final de cuentas uno se vuelve como, pues cuando hay un músico exitoso en el pueblo todos lo reconocen, cuando hay un beisbolista exitoso todos lo reconocen, cuando hay una puta en el pueblo, este, la colectividad siente pena que digan que esa puta es del pueblo, o ese borracho, o ese drogadicto, ¿no? Entonces yo no, prefiero, este, prefiero que no se sientan orgullosos de mí porque van a decir: “ese wey nomás anda enseñando el culo ahí afuera y es del pueblo”, ¿no? Prefiero que me vean así como con esta naturalidad con la que he sido y bueno, quizás apostar, y quizás, y quizás por eso también lo que estoy ahora intentando generar es un espacio cultural para las niñas y los niños. Porque también me doy cuenta que los jóvenes, que los adultos pues ya no tenemos remedio, ¿no?; ya crecimos como crecimos, torcidos y como sea, pero ya crecimos. Pero las niñas y los niños, me parece que es una oportunidad de que ellos tengan acceso, que yo hubiera deseado de niño, ¿no? Libros lindos con muchos colores, con olores. Y bueno, eso es lo que, ehh, estoy… El año pasado lo inicié, es una sala de lectura dedicado para los públicos infantiles. Este, este año ha estado cerrado ocho meses que está durando la Pandemia y este, y luego este, también generé una estrategia que les daba boletos cada vez que venían a la sala de lectura. Y cada dos meses había la mesa de regalos, donde ellos podían canjearlo por regalos. Y los regalos no eran más que objetos que me regalan a mi cuando voy a los festivales: que la bolsita, que el botecito para el agua, que el llaverito, que el lapicero, que los sticker y cositas así, ¿no?; que me van dando. Entonces, yo me los traigo y pues realmente yo no los voy a usar, pero sé que para las niñas, para los niños; tener un botecito para su agua, tener un llaverito que brilla, o que tiene lucecita es lindo. Y entonces eso se convierte en la mesa de regalos, y este, y bueno; yo espero que el primero de enero volver a reabrir el espacio con, para que las niñas y los niños vengan por sus regalos, porque sigo acumulando regalos ji, ji, ji, y ya me hace falta entregarlos.
S: ¡Qué maravilla! No sabía de estos proyectos. Me parece sumamente importante ese impacto. Yo pienso que las generaciones más jóvenes sí, en, en muchos sentidos van a enfrentar como muchos retos y creo que tener referentes es importante. Eeh, quisiera ahora si hablar, eeeh que nos cuentes un poco de… Yo he visto tu trabajo como en tres o cuatro diferentes formas. Una fue, un espectáculo que vi en la Sala Covarrubias, en el Centro Cultural Universitario de la UNAM. También he visto un par de videos en las intervenciones que haces en Oaxaca, que además en la Ciudad de Oaxaca que es bellísima, y al verte caminando por el Ex Convento y haciendo como todas estas intervenciones tienen un poder expresivo y un significado muy fuerte. Y pude ver la “Utopía de la Mariposa” que es este documental acerca de la desaparición de tu hermano. En cierto sentido no puedo evitar pensar en que también eres activista, ¿no?, a través de tu arte, a través de cómo te expresas, hay una acción. No es nada más como reflexionar y hablar de eso, si no hay una acción y a través de la acción es como idealmente se transforma el mundo. Pero bueno, las problemáticas van mucho más allá de la acción de un ser humano. Vi el documental de Miguel Crespo, y así fue como supe acerca de la desaparición de tu hermano.
L: Eeeeh, pues si. Yo creo que lo que me, esta mala experiencia por la que hemos, hemos estado pasando desde, eeeh, en primera persona desde el 10 de mayo del 2018; porque después del, de esa fecha, pues me di cuenta que llevamos varias décadas donde muchas familias han estado pasando por estas malas experiencias, ¿no?, de las desapariciones. Eeeeh, y entonces me, me, me hizo, me hizo tener creo yo, un poquito más de claridad de que no solamente el, no solamente el, el, el objetivo de la discriminación son los pueblos indios si no -o los campesinos-, si no que me di cuenta que pues había, hay otras, otras muchas otras identidades que también están pasando por este, por este proceso, ¿no? Porque entonces me doy cuenta que no importa a qué te dediques, si eres famoso o no, si eres pobre o no, si eres hombres, si eres mujer, si eres hombre trans, si eres mujer trans, si eres negro, si eres blanco, si eres amarillo; si no que me doy cuenta que hay una, una súper estructura que genera condiciones inhumanas y que entonces, eee,h y que esa, esa, esa máquina de inhumanidad no la podré detener solo yo con mi cuerpo y mi voluntad; si no que, ehh, o cuando menos cambiar de dirección. Si no que tiene que ser una sumatoria de voluntades, ¿no? Y en esa medida, este, deee, creo que, eeeh, fue como yo decidí subirme al boleto, a la máquina. Porque también podía hacerme el loco y el desentendido pues, ¿no? Como muchas otras familias que pasan por esta mala experiencia de tener una desaparición y decir: “este, pues simplemente, eeeh, hacemos como que, hacemos como que está lejos y que un día va a venir, como que se fue de viaje, como que si de por si trabajaba fuera, está trabajando afuera y algún chico rato va a aparecer con su maleta, ¿no?, y va a tocar la puerta”. Podría haberme hecho esa idea también, ¿no? Y porque, ya en este recorrido me doy cuenta que hay muchas familias que, pues que han decidido tomar esa decisión, ¿no?, y decir: “pues nuestra vida, tenemos que seguir con nuestra vida, la vida sigue, tengo otros hijos, tengo otras hijas”. Y más cuando detrás de su desaparición hay amenazas, ¿no? Y estas amenazas llevan el decirles: “cálmese porque tiene usted otras hijas”, “cálmese porque tiene usted otros hijos”, “cálmese porque sabemos dónde vive”, “cálmese porque podemos ir por ustedes, podemos levantarlos, podemos matarlos”, etcétera. ¿No? Entonces, eeeh, me lleva a entender eso, pero también me doy cuenta que pues como yo, yo, yo he dicho, este confinamiento y es una meramente un asunto coyuntural porque históricamente, socialmente; somos una sociedad confinada, confinada a, aah, al olvido, confinada a la desaparición laboral, a la desaparición cultural, a la desaparición este, eeeeh, a disfrutar de medios, eeeeh, o espacios, eeeeh, espacios lindos, espacios bellos, ¿no? Yo pienso -por ejemplo-, en muchos muchachitos, muchachitas de mi pueblo que se van a trabajar a los campos, a los campos de los estados del norte del país, ¿no? A levantar la cosecha, ehh, por ejemplo, también mi hermano Bruno fue de esos, de esos jóvenes que en algún momento se fue a Sonora, después intentó cruzar a Estados Unidos, migración lo echó, regresó a la casa. Entonces de por si, somos personas desaparecidas. Pues no, la punta del iceberg es la desaparición física, la desaparición real; pero hay una serie de desapariciones. Entonces, en ese sentido me doy cuenta pues que yo también, yo también soy un desaparecido, eso desde que migración se sube al autobús y me dice “identifíquese”, porque cree que soy por mi fenotipo, cree que soy Guatemalteco, cree que soy Hondureño, cree que soy Salvadoreño y que por lo tanto no tengo derecho a trasladarme de manera libre por el territorio, cuando constitucionalmente se supone que, que esta, que es un derecho de los Mexicanos y pues yo soy Mexicano. Yo soy un “no Mexicano” en mi propio país, como cuando mi papá se fue a Estados Unidos y un día volvió, y un día volvió y dijo que había pasado por un lugar donde estaba la bandera de México, y la tocó y dijo que sentía tan bonito tocar la bandera de México fuera del país. Pero dijo: “¿por qué, porqué tienen que, eeeh, por qué tienen que sentir tan bonito tocar la bandera de su país fuera de su país?, cuando en su propio país no, no pueden tener esa, no pueden vivir esa experiencia de tocarla bonito, o de ser cobijados por su propio país, ¿no? Hasta el día de hoy sigo teniendo dos hermanos en Estados Unidos, ¿no?, que se dedican al, al, a la cosecha de la uva en los campos, en Green Field y en Salinas, California. Y entonces cuando yo digo, pues realmente como dijeron los Zapatistas en 1994 dice: “No podrán matarnos porque muertos siempre hemos estado, no podrán matarnos dos veces”. Y entoncesm pues yo dije, pues si, voy a tratar de, de, de, de poner lo que esté en mis posibilidades; porque yo desaparecido siempre he estado, porque muerto siempre he estado, porque si yo no me hubiera emperrado por estudiar la universidad, seguramente estaría viviendo con ese hermano en Green Field, en Salinas, en cualquier otro lugar de Estado Unidos. Porque también cuando salí de la Universidad y regresé al pueblo después de ocho meses de buscar trabajo, me di cuenta que no había trabajo para mí y, y, y, y mi familia hizo todos los trámites para que yo me fuera a Estados Unidos. Cuando digo trámites, es hablarle a los primos, hablarle a los hermanos, quiénes van a pagar el coyote, ¿quién es el coyote?, ¿cómo me van a pasar?, ¿cuándo me van a pasar?, ¿por dónde me van a pasar?, ¿no? Y no fue hasta cuando me fui a despedir de mi hermana a la Ciudad de México y conocí a un desconocido. Porque ahí, un desconocido que de repente me aborda y me empieza a hacer platica, y me preguntó si yo conocía Teotihuacán. Yo le dije que no y me invitó a ir a Teotihuacán, y yo acepté, y fui. Y después de estar en Teotihuacán, decidí volverme a casa y no continuar con mi ruta hacia Estados Unidos. Pues no. Entonces me doy cuenta que realmente yo no tengo nada que perder, ¿no? Si, si, si me desaparecen, si muero de todos modos vamos a morir. Pues no, je je je, más con este, con esta incertidumbre que genera esta Pandemia, ¿no? Todo mundo se va a morir, entonces pues bueno, muramos como las chicharras, como las cigarras, ¿no?, cantando, este, estridulando nuestros abdómenes con alegría, este, recibiendo la luz del sol y no en la oscuridad, y no en la opacidad de nuestra propia existencia, ¿no? Y bueno, yo creo que, eeeh, yo creo que esto, toda esta sucesión de acontecimientos, pues yo creo que no es, sino esa, esos primeros golpes que, que empecé a recibir de niño cuando mi papá me ponía los guantes de, de, de box, pues ¿no? Yo creo que de una manera inconsciente él, él sabía lo violento que era el mundo afuera, fuera de tu núcleo familiar y, eeeh, creo que él no queria que pasaramos por estas circunstancias diferentes porque, no quería que pasara por estas circunstancias y este, y por eso nos entrenó así y nos entrenó así, tan así que ahora te digo, tengo dos hermanos en Estados Unidos, tengo una hermana en México, tengo otro hermano en Oaxaca, yo y Bruno; que estoy seguro que, que pese a todas las condiciones, estoy seguro que, que dio la pelea antes de ser, de ser, de ser desaparecido, pues ¿no? Porque fuimos entrenados para eso, para pelear, para defendernos, para defender lo que consideramos que es, debe ser digno, debe ser la dignidad de la persona, de la humanidad. Mi padre siempre nos decía: “cuando vayan a un lugar, hagan las cosas lo mejor que puedan”. No nos decía: “sean los mejores”, nos decía: “hagan las cosas lo mejor que puedan y aunque ustedes no sean los mejores, sabrán que hicieron lo mejor que pueden, lo que les tocó hacer”, ¿no? Y me parece que era una, una idea que desafortunadamente yo, yo la terminé, yo me la terminé creyendo pues, ¿no? Tan así, que ahora cada vez que salgo a la escena trato de hacer las cosas lo mejor que puedo, no trato de ser el mejor, trato de ser lo mejor que puedo. Cuando, eeeeh, cuando me fui a la universidad, trataba yo de hacer mis trabajos lo mejor que podía y su palabra recurrente era “no sean mediocres”, “no sean mediocres, eeh, que cuando ya no estén en ese lugar, la gente los recuerde porque daban todo lo que podían hacer cuando estaban en ese lugar”, nos decía, ¿no? Y bueno este, y hubo otra cosa que nos decía, ¿no?: “su, su mejor carta de recomendación va a ser su trabajo, no esperen que tengan padrinos, no esperen que tengan amigos influyentes porque nosotros no somos de familias influyentes”, ¿no?, “yo no tengo conocidos influyentes, yo no tengo gente a quien yo le pueda pedir un favor, o sea no tengo, no los puedo ayudar en ese sentido. Entonces, lo que mejor los va a recomendar va a ser su trabajo y traten de hacerlo lo mejor posible”. Y yo creo que en esa, en esa lógica hasta el día de hoy, nuestra existencia por verdad, por justicia, por no repetición, es esa disposición que tenemos. Creemos que quizás a Bruno no lo vamos a recuperar, quizás no lo vamos a recuperar como quisiéramos, como deseáramos, pero queremos que, que su desaparición pueda sembrar un precedente para que otras familias de, del Istmo, de Oaxaca o de México; no tengan que pasar por estas mismas malas prácticas de los funcionarios, de los servidores públicos que están al frente de una Institución encargada de procurar e impartir justicia, ¿no? Y bueno en esa, en esa, en ese viaje estamos y sabemos que apenas inicia. Van a cumplirse 2 años de la desaparición de Bruno, pero creemos que apenas inicia y pues nos estamos preparando para esta, para esta gran carrera de resistencia. O creemos que estamos preparándonos pues, ¿no? Y bueno este, pues vamos a estar en, mientras vivamos, mientras estemos vivos, vamos a creer que de, existe la esperanza de que las cosas cambien, de que las cosas puedan ser diferentes para los “nadien” como dice Eduardo Galeano. ¿No?
S: Mmm, mmmm, total si, si, lo… Lukas, no sé. Te escucho y mmm, si, en tu respuesta a esto acabas de hacer como una radiografía de la realidad de México, ¿no? O sea, el silencio, el miedo. Hay muchas familias, muchos individuos que viven esta realidad, y hay miedo porque no sabes qué puede pasar… ya, hay alguien de tu familia, de tu circulo que desapareció pero además tú tienes no solo miedo y dolor, sino miedo y frustración porque justo, no nos sentimos seguros ni cobijados por nuestro propio país, o por las instituciones u organizaciones que debieran de velar por los intereses de la población. Y yo encuentro muy admirable esto que hacen, esto que haces, en no callarse porque el silencio al final nos hace cómplices y coincido en que tenemos que ser más las personas que sepamos de estas experiencias compartidas y encontrar la fortaleza desde ahí, porque la dignidad humana debiera de estar por encima de las instituciones y por encima de cualquier otro interés. Pero sabemos que tenemos esta realidad y vivimos con ella… Creo que nuestra nación tiene mucho dolor. No, no, no sé; siento que cualquier cosa que pueda decir es… estamos contigo, estamos con ustedes y estamos con nuestro propio país, y con todas esas personas que, que si efectivamente viven en el dolor y en el olvido, y no existe, y aunque están vivas y están allí, no existen. Como mencionas con Galeano, también, Octavio Paz por ahí mencionaba acerca de ello, ehh, y creo que también por eso tú, tu arte y tu forma de expresarte es, es tan poderosa; porque es auténtica, porque es, ehh, original y no original en el sentido “es novedoso o estas inventando el hilo negro”, ¿sabes? Si no porque, porque son temas que conectan con quien eres y como espectador yo lo puedo atestiguar, ¿no?, y creo que mucha gente lo puede atestiguar. Ya como para cerrar esta parte, ¿qué podrías compartir pensando en las nuevas generaciones o jóvenes artistas, que quizás se encuentran con el arte y quisieran manifestarse por medio del arte? ¿Qué consejo o qué aprendizaje te gustaría compartirles que tú no tenías consciente, a lo mejor intuitivamente si pero no lo tenías consciente cuando recién te encontraste con las artes?
L: Pues que, eeeh, yo creo que, que, ehh, a estas nuevas generaciones que, que tienen aspiraciones, deseos, sueños o claridad con lo que quieren, lo que quieren llegar a ser, pues que seguramente quizás no todos, pero algunos van a encontrar en su camino gente que les va a decir que no. Personas que les van a decir que son soñadores. Personas que les van a decir que son ilusos, que “¿cómo se les ocurre?”, que, que no son buenos para eso, que no son, que no tienen talento, que no tienen ninguna gracia, que no tienen creatividad, que no tienen imaginación. Pero, ahh, que cada vez que alguien les diga eso, que desconfíen de ese alguien, que desconfíen de ese alguien y que si ellos que, a esas personas que a estas chicas, a estos chicos que les digan eso llegan a creer, a creérselo que en efecto no tienen talento, no tienen creatividad, no tienen imaginación; ese otro alguien que les dijo eso le conviene que ellos crean eso. Y entonces yo creo que aquí, eeeh, la sugerencia es que cada vez que les digan eso, de que no son buenos para eso a lo que se quieren dedicar, pues solamente tenemos que perseverar, tenemos que, eeh… Decía un amigo: “no hay quien, no hay crisis, no hay crisis que se sobreponga ante 24 horas de trabajo”. O sea, y eso yo creo que eso es lo más importante, seguir haciendo, seguir creando, porque al final de cuentas cuando uno, yo lo veo hacia atrás como con mis compañeros estudiantes de la universidad, cuando uno se está formando, uno ni siquiera está pensando en que va a ser el artista reconocido. Simplemente uno quiere comunicar, simplemente uno quiere, eeeh, eeeh, vaciarse en eso que está haciendo; sea una pieza de cerámica, sea una fotografía, sea una, un lienzo, sea una una danza, sea un texto este de, un texto literario. Solamente lo único que uno quiere es vaciarse, uno quiere compartirse y en ese sentido no hay mayor pretensión, no hay mayor aspiración. Lo otro vendrá por añadidura tarde que temprano, vendrá por añadidura y, y en ese sentido ese sería mi comentario, mi invitación decir, este, cuando alguien les diga que no sirven para eso que ustedes quieren hacer, desconfíen de ese alguien y sigan, sigan simplemente haciendo lo que, lo que quieren hacer y quizás reconsideren solamente los materiales que están usando, reconsideren, eeh, eeh… Eso y tarde que temprano esto, eeh, no para, porque al final de cuentas uno no lo hace, en ese proceso de formación, uno, uno no lo hace para los otros, uno lo hace para uno mismo. Ya ahora como, como en mi caso que cuando yo, por ejemplo hice estas piezas “Réquiem para un alcaraván”, “No soy persona, soy mariposa”; yo lo hice por una necesidad mía, o sea, yo quería hablar de esto y dije: “si si, si yo no lo hago, nadie más lo va a decir por mí”. Ahora si como el, cuando era niño hacia un jueguito que decíamos “1,2,3, salvación para mí y para todas mis amigas”. O sea, nadie, nadie lo va a, nadie lo va a hacer si yo no lo hago ahora y bueno este, yo creo que en ese sentido de, ahora pues ya hay quienes se dan tiempo para ir a verme, para escucharme pero antes yo tenía que salir a la calle a decir esto mismo que digo en la escena a presentar esto mismo que hago en la escena, lo hacía en la calle, este, y había gente desde que decían que estaba loco, que era un imbécil, que, que era una persona que se drogaba, etcétera. ¿No?, pero pues no, o sea, pues no, y yo creo que, y esa es la, creo que la confianza más grande que uno puede tener, la confianza en uno mismo, de que, de saber, de creer, de sentir que lo que está haciendo es lo correcto aunque no sea lo que más convenga pero que es lo correcto, ¿no?
S: A-ha, oye, Lukas, una pregunta curiosa, ¿tú, haces tus propios, tus propias vestimentas para la escena?
L: Este, yo no las hago pero yo generalmente -cuando son telas-, yo busco las telas, yo las compro y yo las llevo a las personas que me hacen la ropa, me hacen los aditamentos, otras cosas me las voy encontrando y digo “Aaah, esto aplica para acá”. Si pero generalmente sí, yo decido cada elemento que uso. Por ejemplo, en “No soy persona, soy mariposa” que la primera vez que lo hice, era solo un esténcil porque son en papel de china, son mariposas en esténcil en papel de china y solamente me alcanzaba para poderle pagar al artista que me hizo una mariposa. Ahora ya uso diez. No, o quince dependiendo del escenario pero en ese momento fue eso, y yo lo pensé como una mariposa en papel de china aún cuando había quienes me decían “puedes hacerlo en plástico, puede hacerlo en tela, te va a durar más, es más económico”. Yo decía ‘si pero no, porque a pesar de que el espectador no sepa que es un papel de china, a pesar que el espectador no sepa que son mariposas de esténciles, de, para mi es importante que sean de papel de china’. Para mi es importante que, que sea así y entonces sí, yo decido cada elemento, yo los escojo y bueno cuando, eeeh, cuando no los puedo elaborar yo directamente si digo las dimensiones o el diseño que quiero que lleven.
S: A-ha, Ya, si. Pensaba en eso porque sí, todo lo que usas en escena la verdad es que, toda la parte de la vestimenta es, es una belleza; así abismal. Además yo vi este espectáculo en donde creo que te hacías como 3 o 4 cambios, y cada uno era más bello que el anterior y era así como ‘¡Wow!’. Digamos que tú los diseñas y simplemente vas guiando la realización.
L: Sí. Cuando yo estaba haciendo esta producción pues son trajes, son trajes originales de las Tehuanas del Istmo ¿no? En diferentes momentos, eeh, mi madre y su idea de que yo hago bailables me decía “José, ¿no es mucho dinero para un vestuario de bailable?” Y entonces yo le decía, porque precisamente el bailable escolar lo que nos enseña es que tiene más o menos que parecerse un poco ¿no?, el del vestuario con que se parezca un poquito ya la libraste, entonces yo le dije a mi mamá… Esa pieza la estrene en Juchitán y después la presenté en Tehuantepec, o sea, o sea, no, yo que, cuando yo hice “Réquiem para un alcaraván” no quería que las Tehuanas, que las Zapotecas, que las Juchitecas se sintieran, este, ni minimizadas pues no, o sea, porque al final de cuentas yo voy a ser alguien que está hablando de, de, de nosotros, de ellas, entonces eeeh, yo le dije a mi mamá, mi primer pregunta fue “Mamá, ¿usted le gustaría verse con este traje?” Y ella me dijo “Cualquier Tehuana quisiera verse en ese traje” Y cuando ella me respondió eso entonces yo dije, sí, eso, ese es mi, mi intención, que ellas se sientan cuidadas, que ellas se sientan protegidas, que no, que seguramente no necesitan sentirse cuidadas ni protegidas ¿no? Pero yo quería… O al menos no quería que ellas se sintieran, descuidadas por mí mismo, por mi responsabilidad, por mí, por mi aaaaam, por mi avaricia. “No, no, no”, le dije “no, no importa”. Hasta yo, y entonces ese fue la premisa y cuando aparezco en escena en Juchitán, en Tehuantepec: eeeh, originalmente yo usaba los aretes de mi madre que son monedas de $2.50 de oro y en una ocasión que me, porque, porque esta era mi idea ¿no?, la performance no es simulación, o sea, si es sangre es sangre y si es oro es oro. No es dorado ¿no? Hasta que en una función, este de, bailando se me rompió el arete, la varilla del arete y se cayeron las monedas entre el público. Yo estaba como en la escena de la borracha, entonces, le digo al público que busque mi moneda, dentro de mi aparente ebriedad pero sobre todo mi consciente sobriedad, de que estaba perdiendo las monedas de mi madre y entonces, eh, hay una persona del público que me dice “deja ese fierro mija, es fierro”, dice. Y entonces, yo dentro del personaje y la realidad, o entre la ficción y la realidad le dije “¡No mamá!”, le dije: “Porque las legítimas Tehuanas usamos solo de oro, ¡busquen mi moneda!” Y entonces, la moneda apareció. Eran dos monedas, y entonces si dije, pues al menos las monedas ya no las voy a usar; y entonces me busqué otra joyería que también es dorada y que también es súper linda y que, y que bueno, reemplaza dignamente ese par de monedas de $2.50 de oro.
S: Me parece buena estrategia. Muy bien Lukas, te voy a hacer unas últimas preguntas, son preguntas muy cortas, son preguntas muy sencillas, la idea es, tú contestas lo primero que se te viene a la mente.
L: Sí.
S: ¿Estás listo? ¿Comida favorita?
L: O sea, mientras haya algo en la mesa está fabuloso.
S: ¿Tu lectura favorita?
L: Lectura favorita, ahorita estoy leyendo a Mishima, Yukio es un Japonés.
S: ¿Qué te causa curiosidad?
L: Lo desconocido. Me provoca mucho, mucha curiosidad.
S: ¿Cuál sería el peor consejo que alguien te haya dado jamás?
L: Que con mi actitud no voy a llegar a ninguna parte, cuando en realidad ahora en retrospectiva yo sé que me estaba sentenciando llegar a la utopía, porque la utopía es ese No Lugar ¿no? Entonces digo, fue una discusión con un funcionario en la universidad y me dijo “con esa actitud no vas a llegar a ninguna parte”.
S: Mmm, y ¿Cuál sería el mejor consejo que te hayan dado?
L: El mejor consejo que me hayan dado, yo creo que es este asunto del trabajo que mi padre nos dijo “cuando hagan lo que hagan, háganlo lo mejor que puedan”.
S: Mmm, Mmm, ¿Cuál consideras que es un estigma que como sociedad tenemos que dejar atrás?
L: Yo creo que el estigma que, que, que ni siquiera, yo creo que querer querer borrar nuestro pasado de pueblos originarios. O sea, eso me parece que, porque de todos modos vamos a estar aquí, por eso no… Entonces, yo creo que ese es el estigma que ya la gente debería de decir “bueno, si no pudimos, si no pudimos este, de, si no pudimos hacer que dejaran de desaparecer, si no pudimos dejar que dejaran de existir, si no pudimos instaurar este sistema monárquico como alguna vez fue nuestro deseo, pues ¡yaaa!, hagamos las paces, ¿no?” Digo, porque al final de cuentas yo lo que veo por ejemplo; mucho en este deseo de los 15 años no es sino más bien esa, ese, ese deseo exacerbado que está en la inconsciencia de creer que somos realeza y que ahora no basta con ser la quinceañera, si no que te coronan como la reina de la fiesta. ¡No!, ya las monarquías ¡ya calavera!, pues ¡ya estuvo!
S: Me encantas, si, ¿alguna película favorita?
L: No tengo películas favoritas, pero me gustan mucho las películas de Akira Kurosawa.
S: Aaaah, ¿hay alguna obra artística de otro colega que te haya marcado?
L: Pues eeeh, en una ocasión que vino Marcel Marceau a Xalapa, Veracruz y que me regalaron un boleto para asistir, yo me la pasé todo el tiempo llorando. Cuando era estudiante de, de danza, vi por primera vez en un Día Internacional de la Danza en el Centro Nacional de las Artes a la compañía de La Cebra Danza Gay. Entonces cuando los vi bailar, yo era estudiante pero de primer año. Yo dije: “Aaah, ¡como me gustaría, este, algún día ser parte del elenco de la Cebra Danza Gay!’. Este, bueno, a la larga no, no he podido ser la Cebra Danza Gay pero creo que puedo ser la yegua, digo la mula del Apocalipsis. Porque ya las yeguas ya, ya, ya, ya fue, fue, cobraron la existencia con Casas y con Pedro Lemebel en Chile ¿no? Las Yeguas del Apocalipsis. Y entonces yo, pero yo digo la mula del apocalipsis porque las mulas nunca se van a preñar y nunca van a parir.
S: Aaah ¿algún álbum musical, compositor o canción favorita?
L: Eeeeh, pese a que nuestra existencia y nuestra negación han estado marcadas por el catolicismo, me gustan mucho los Evangelios de Bach. Si, me gusta mucho, entre otras piezas pues, pero me gustan mucho los Evangelios de Bach, el Evangelio según San Juan sobre todo.
S: Je, je, eeeeh ¿podrías comentarnos acerca de las que consideres tus influencias artísticas?
L: Eeeeh, más que mis influencias, yo creo que me, me, me, me siguen motivando. Me sigue motivando… Uno de ellos yo creo que es este, este Mishima Yukio otro creo que es, eeeh, Pedro Lemebel también me gusta mucho, este, eeeeh, Eduardo Galeano; que aunque él no lo considero un artista pero las lecturas de, de, las lecturas que he hecho de algunos textos de él este, me ayudan a entenderme, me ayudan a comprenderme y sobre todo me ayudan a tomar valor y coraje; y Tamasaburo que es un Onnagata de Japón también, que solo lo veo en YouTube. Este, también me parece inspirador, este de, eeeeh y eeeeh creo que eeeh lo, los que más inspiradores han sido en mí, en mí, en mi decisión de hablar de estos temas de la etnicidad, de la sexualidad, eeeh, es el, eeeh, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN). Cuando nos convocaron a los otros amores y cuando dijeron los otros amores y los homosexuales, bisexuales, transexuales y todos cada quien su modo y sus formas, es cuando por primera vez yo me sentí, eeeh, reconocido si como pueblo indio pero también como ese sector que nunca aparecía en las luchas sociales con los procesos guerrilleros. Y que también es un gran pleito que se avienta Pedro Lemebel. De allí que nace el texto del manifiesto “hablo por mi diferencia”, y bueno, entonces yo creo que el EZLN a mí me enseñó a, a entender que mi historia familiar, mi historia étnica, lo que yo era en el presente, en el hoy; tenía, tiene un valor, tiene un valor que debe ser vivido con dignidad.
S: Mmm, Mmm, ¿Tienes algún ritual o rutina que hagas a diario?
L: Eeeeh, ¿que haga a diario? Este, mmmm, un ritual… Pues una rutina es respirar si no, me muero. Pero un ritual no, no creo que tenga yo un ritual, al con…. Es que me aburre como, me aburre como la monotonía y siempre tengo que hacer, siempre tengo que estar haciendo cosas diferentes. Por ejemplo, hoy antes de conectarme, me puse a, tenemos frascos de café donde meto las especias de mi mamá o semillas, me puse a quitarles el polvo y acomodarlas otra vez. Ya me parecía aburrido verlas ahí mismo y tenía que cambiarlas de lugar.
S: Ja,ja,ja, Ok. Y ya para cerrar, si Lukas no pudiera seguir expresándose a través del arte o ya te dijeran “ya no puedes hacer nada relacionado al arte”, ¿qué pasaría contigo?
L: Si no pudiera, haría… yo creo que haría lo mismo sin decirles que es arte. Diría “voy a hacer un panfleto ahora o voy a hacer un suicidio, entonces”. Pero no les diría que es, que es una pieza artística, pues no.
S: Ja,ja,ja, muy bien, me parece muy, muy, muy creativa la respuesta. ¡Muchas gracias, Lukas! Esta es la última sección, de verdad te agradecemos mucho tus palabras, que te hayas conectado un ratito para compartirnos de ti, de tu vida, de quién eres tú, ¿sabes?, de estas partes más profundas, tu corazón; porque hay temas que son complejos y que de verdad, gracias por abrirte y dejarnos escuchar quién eres en esa autenticidad, y originalidad, y esencia desde Tehuantepec.
L: Si. ¡Gracias a ti también!, por favor entrégale mis saludos a Peter, a Peter Parker.
S: Si. Ok. Pues muchas gracias Lukas, este, no tengo palabras para agradecerte de verdad.
L: No pues gracias Stephanie, es que también si no me haces esas preguntas de repente me pongo a darle vuelta a la piedra.
S: No, no, fue, yo lo disfruté mucho y bueno, tener la oportunidad de conocerte un poco más así. Espero que en el futuro podamos ya ¡por favor!, vernos en persona y ver un poco más de tus espectáculos que la verdad, es que los disfrutamos mucho. En fin, pues buena tarde, gracias por estas dos horas y cualquier cosa que necesites estamos en contacto.
L: Muchas gracias
S: Ciao.
S: Agradecemos profundamente a Lukas Avendaño por esta entrevista. Los invitamos a seguir a Lukas a través de sus redes sociales @muxe_lukas_avendano_muxes y a compartir toda información relevante sobre los acontecimientos relacionados a la desaparición de Bruno Avendaño, y de las más de 60 mil familias víctimas de la desaparición forzada en México. Lukas seguirá llevando su arte alrededor del mundo para -en palabras de Alina Escobedo de la revista digital Plumas Atómicas-, ‘rebelarse contra la realidad oprimente de un país sin ley’.
REFERENCIAS:
- Lukas Avendaño: https://es.wikipedia.org/wiki/Lukas_Avenda%C3%B1o
- Rompeviento TV: https://www.rompeviento.tv/
- Bruno Alonso Avendaño: https://piedepagina.mx/regreso-bruno-ahora-comienza-la-lucha-por-la-verdad-y-por-la-justicia-lukas-avendano/
- Santo Domingo Tehuantepec, Oaxaca: https://en.wikipedia.org/wiki/Tehuantepec
- Vicefiscalía Regional del Istmo de Tehuantepec: http://fge.oaxaca.gob.mx/index.php/vicefiscalia-regional-istmo
- Fiscalía General del Estado de Oaxaca: http://www.pgj.oaxaca.gob.mx/
- Fiscalía General de la República: https://www.gob.mx/fgr
- Defensoría de los Derechos Humanos de los Pueblos de Oaxaca: https://www.derechoshumanosoaxaca.org/
- Comisión Nacional de los Derechos Humanos: https://www.cndh.org.mx/
- Estado de Derecho: https://www.un.org/ruleoflaw/es/what-is-the-rule-of-law/
- Muxe:
https://es.wikipedia.org/wiki/Muxe - 61,637 desaparecidos en México: https://www.jornada.com.mx/2020/01/07/politica/007n1pol
- Quimera: https://www.definicionabc.com/general/quimera.php
- Istmo: https://www.milenio.com/estados/istmo-de-tehuantepec-que-es-y-que-estados-lo-conforman
- Facultad de Derecho: http://www.derecho.uabjo.mx/
- Xalapa, Veracruz: https://es.wikipedia.org/wiki/Municipio_de_Xalapa
- La otredad: https://es.wikipedia.org/wiki/Otro_(filosof%C3%ADa)
- Mismidad: https://es.wikipedia.org/wiki/Mismidad
- Transferencia: https://es.wikipedia.org/wiki/Transferencia_(psicoan%C3%A1lisis)
- Universidad Veracruzana: https://www.uv.mx/
- Facultad de Danza: https://www.uv.mx/danza/
- Facultad de Artes: https://www.uv.mx/artes/
- Martha Graham: https://marthagraham.org/
- Multidisciplinario, interdisciplinario:
http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S2007-43872019000100347 - Performance:
https://es.wikipedia.org/wiki/Performance - Ex profeso: https://es.wikipedia.org/wiki/Ex_profeso#:~:text=Ex%20profeso%20(en%20lat%C3%ADn%3A%20ex,%2C%20con%20intenci%C3%B3n%2C%20deliberadamente%C2%BB.
- Escena expandida: https://17edu.org/escena-expandida-teatralidades-del-siglo-xxi-3/#:~:text=Por%20%E2%80%9Cescena%20expandida%E2%80%9D%20se%20entienden,maneras%20de%20producir%20el%20teatro.
- La cuarta pared: https://es.wikipedia.org/wiki/Cuarta_pared
- Cerezo: https://es.wikipedia.org/wiki/Centro_Federal_de_Readaptaci%C3%B3n_Social_n.%C2%BA_1
- 1521: https://es.wikipedia.org/wiki/Conquista_de_M%C3%A9xico
- Dictadura de la ideología del género: https://www.larevista.cr/la-ideologia-de-genero-es-una-dictadura-no-cientifica/
- True Spirit: https://es.wikipedia.org/wiki/Dos_esp%C3%ADritus
- Berdache: https://es.wikipedia.org/wiki/Dos_esp%C3%ADritus
- Manitu: https://es.wikipedia.org/wiki/Manitu
- Dos espíritus:
https://es.wikipedia.org/wiki/Dos_esp%C3%ADritus - Los hombres enchaquirados: https://www.redalyc.org/pdf/509/50902412.pdf
- Zapotecas: https://www.caracteristicas.co/cultura-zapoteca/
- Muxeidad: https://blog.revistadelauniversidad.mx/la-muxeidad/
- 15 años: https://es.wikipedia.org/wiki/Fiesta_de_quince_a%C3%B1os
- Mixtequilla: https://es.wikipedia.org/wiki/Santa_Mar%C3%ADa_Mixtequilla
- Molcajete: https://es.wikipedia.org/wiki/Molcajete
- Sala Covarrubias: https://es.wikipedia.org/wiki/Sala_Miguel_Covarrubias
- Centro Cultural Universitario: https://es.wikipedia.org/wiki/Centro_Cultural_Universitario_(UNAM)
- UNAM: https://es.wikipedia.org/wiki/Universidad_Nacional_Aut%C3%B3noma_de_M%C3%A9xico
- Ex Convento: https://es.wikipedia.org/wiki/Templo_de_Santo_Domingo_de_Guzm%C3%A1n_(Oaxaca)
- Utopía de la Mariposa: https://proartesmexico.com.mx/utopia-de-la-mariposa/
- Miguel Crespo:
https://www.youtube.com/watch?v=X8axLvWJ4T8 - Zapatistas: https://enlacezapatista.ezln.org.mx/
- Eduardo Galeano:
https://es.wikipedia.org/wiki/Eduardo_Galeano - Octavio Paz: https://es.wikipedia.org/wiki/Octavio_Paz
- “No soy persona, soy mariposa”:
https://www.moves.mx/lukas-avendano-no-soy-persona - Tehuanas del Istmo: https://es.wikipedia.org/wiki/Tehuana_(traje)
- Réquiem para un alcaraván:
https://vimeo.com/152631668 - Juchitán:
https://es.wikipedia.org/wiki/Juchit%C3%A1n_de_Zaragoza - Mishima, Yukio:
https://es.wikipedia.org/wiki/Yukio_Mishima - No lugar: https://es.wikipedia.org/wiki/No-lugar
- Akira Kurosawa:
https://es.wikipedia.org/wiki/Akira_Kurosawa - Marcel Marceau: https://es.wikipedia.org/wiki/Marcel_Marceau
- Día Internacional de la Danza: https://es.wikipedia.org/wiki/D%C3%ADa_Internacional_de_la_Danza
- Centro Nacional de las Artes:
https://www.cenart.gob.mx/ - La Cebra Danza Gay: https://www.eluniversal.com.mx/cultura/con-tacones-y-sensualidad-la-cebra-danza-gay-celebra-sus-22-anos
- Casas: https://es.wikipedia.org/wiki/Bartolom%C3%A9_de_las_Casas
- Pedro Lemebel:
https://es.wikipedia.org/wiki/Pedro_Lemebel - Evangelios de Bach:
https://www.youtube.com/watch?v=l61LB6tFLVc - Tamasaburo: https://es.wikipedia.org/wiki/Band%C5%8D_Tamasabur%C5%8D_V
- Onnagata: https://es.wikipedia.org/wiki/Onnagata
- Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN): https://es.wikipedia.org/wiki/Ej%C3%A9rcito_Zapatista_de_Liberaci%C3%B3n_Nacional
- Manifiesto ‘Hablo por mi diferencia’: https://www.elespectador.com/noticias/cultura/manifiesto-hablo-por-mi-diferencia/





